Bronquiolitis: ¿cómo evitarla?

Cada otoño, esta enfermedad viral mira hacia atrás y cada primavera desaparece. Más del 80% de las bronquiolitis se presentan en lactantes menores de 30 meses, con una frecuencia que oscila entre los 2 y los 7 meses.

¿Qué es la bronquiolitis y qué la causa?

  • La bronquiolitis es una enfermedad viral. Quien dice virus, dice infección. Este virus (en el 70% de los casos es virus respiratorio sincitial o VSR) se transmite por secreciones nasales y gotas de saliva, lo que significa que cualquier persona que padezca rinitis simple, nasofaringitis, laringitis o bronquitis puede contagiar a un pequeño. El niño se contagia fácilmente por quienes lo rodean, sobre todo porque este virus se mantiene vivo durante más de siete horas en las gotitas que se proyectan y contaminan todo a su paso.

¿Por qué afecta más a los niños pequeños?

  • Más del 80% de las bronquiolitis ocurren en bebés menores de 30 meses, la frecuencia ocurre entre los 2 y los 7 meses. Los niños menores de 2 años representan una población vulnerable debido a su anatomía pulmonar especial. Esto se debe a que sus bronquios y bronquiolos son más estrechos y cortos, lo que permite que el virus ingrese a los pulmones más rápido.

¿Cuáles son los síntomas de la bronquiolitis?

  • Al ingresar a los bronquios, el virus crea una inflamación que en sí misma genera una hipersecreción de moco y bloquea los bronquios. Aunque esta afección se considera leve, puede convertirse en formas graves en niños menores de 3 meses.
  • Suele empezar con un resfriado, acompañado de fiebre baja. Luego, el bebé comienza a toser gradualmente, respirando fuerte con un silbido y luego experimenta varias molestias al respirar. Las dificultades con la bebida son un signo de seriedad que debería llevar a una consulta.

¿Qué son las medidas preventivas?

  • Lo más importante es limitar el contacto entre el niño y las personas potencialmente portadoras del virus. Obviamente, esto se aplica a otro niño con bronquiolitis, pero también a un adulto u otro niño con resfriado, fiebre o tos.
  • Si un hermano o hermana mayor ya asiste al preescolar o la escueladebe aprender a lavarse las manos muy temprano, especialmente en cuanto llegue a casa. También es importante explicarle que besar en el estómago o en los pies es tan placentero para el niño como los que se dan en la mejilla. De la misma manera, es mejor que el niño mayor se coloque al lado y no frente al niño, lo que limita los nuevos problemas.
  • Si tienes un resfriado (esto por supuesto se aplica a cualquier persona que cuide al bebé), use una máscara durante la alimentación.
  • Por último, tenga especial cuidado en lo que respecta a la higiene: Lávese bien las manos antes de cada cambio y durante el tratamiento, antes de administrar cualquier medicamento o aplicar ungüento, después de sonarse la nariz de una persona mayor o de sonarse la propia nariz.
  • Último paso importante: desinfectar sistemáticamente el plan de cambio con lejía!

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