Tomar un avión con el bebé lo deja claro

Para un vuelo de larga distancia o un viaje más corto, se organiza un vuelo con su bebé. ¿Cómo logras que tu primer vuelo sea lo más fluido posible? Consejos del Dr. Arnaud Pfersdorff, pediatra, para su poca comodidad, para evitar el dolor de oído y para manejar (si es necesario) el jet lag.

Anticipa las formalidades

  • Con la mayoría de las aerolíneas, los vuelos nacionales son gratuitos para niños menores de 2 años, siempre que su hijo viaje en su regazo. En vuelos internacionales, paga parte del precio del billete. Si prefiere reservar un lugar individual para el caparazón de su hijo, paga el precio del niño.

Lo que hay que hacer

  • En el momento de la reserva, informe a la aerolínea que viaja con un bebé. Puede reservar un lugar específico para colgar una cuna, siempre, frente a usted. También se puede servir una comida especial a bordo. Si necesitas calentar una botella, avisa a las azafatas cuando subas a bordo, ellas se encargarán de ello.
  • En el lado del papel, su hijo debe tener su propio pasaporte si viaja fuera de Europa. De lo contrario, su cédula de identidad es suficiente.

Prepara un vuelo cómodo para ello

  • Dolores de oído, deshidratación, aire acondicionado … un vuelo puede resultar estresante para tu bebé. Anticípese a las enfermedades provocadas por el estrés.

Lo que hay que hacer

  • Al levantar y sobre todo al aterrizar, dale de beber a tu hijo o dale un chupete para evitar molestias en los tímpanos. Si tiene un resfriado o una infección de oído, comuníquese con su médico para ver si debe retrasar su salida.
  • Asegúrese de que beba durante el vuelo, ya que podría deshidratarse.
  • Vístelo con un atuendo cómodo y cálido: con el aire acondicionado corre el riesgo de enfriarse. Para el reemplazo y las botellas, planifique con anticipación y espere un posible retraso del avión. ¡Finalmente, piense en su manta y un juguete pequeño!

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