Comienzo de preescolar

Al dar sus primeros pasos en el mundo para adultos y niños en el jardín de infantes, su hijo obtiene la autonomía que le abrirá muchas puertas.

Pequeño episodio: busca fusión

  • Cuando tienes 3 años, tu pequeño aún no se distancia mucho de los adultos que lo rodean. Por supuesto, ya no es completamente dependiente como cuando nació, pero todavía los necesita para comprender el complejo mundo que descubre y para tranquilizarse. En la escuela, en ausencia de mamá y papá, él, por supuesto, tratará de reunirse con su maestro o amante. ¡Solo aquí los otros veinticinco angelitos de la clase tienen la misma tendencia!

¡Y yo y yo y yo!

  • Los niños de 3 años se preocupan un poco por otros niños : se encuentra en una fase individualista y egocéntrica. Frente a él se encuentra la tarea esencial de construir su identidad, de forjar su «yo». No está en una fase que lo impulse a interesarse por los demás. Como resultado, juega junto a sus compañeros de equipo, rara vez con ellos. Amigos, aún no es hora.

En pequeña sección: aprende con su cuerpo

  • La inteligencia de su hijo funciona principalmente en una situación concreta, a esta edad todo el aprendizaje pasa principalmente por el cuerpo y los cinco sentidos: tiene que moverse, moverse, manipular, etc. Por supuesto, los programas preescolares están diseñados para cumplir con esta especificidad.
  • Pero el maestro también debe ejercer disciplina en su clase, enseñar a los niños a sentarse quietos, a estar callados, a limpiar … Por lo tanto, las frustraciones son inevitables.

¿Cómo puedes apoyarlo?

  • Frente al mundo escolar desconocido y un maestro que no puede cuidarlo exclusivamente todo el tiempo, es probable que su hijo esté un poco preocupado al comienzo del año. Así que asegúrate de darle toda la paz necesaria en casaasegurando, por ejemplo, un ritmo de vida muy regular y repetitivo, que insiste en los rituales, especialmente antes de acostarse.
  • Además, trate de no sentirse abrumado por sus propias ansiedades (¡no es tan fácil separarse de tu pequeño!), porque no quieres enviárselo, ¿verdad?
  • Su hijo tendrá que hacer esfuerzos inevitables, seguir las exigentes reglas de la escuela (horarios, promiscuidad, disciplina, concentración …). Entonces, organizar momentos de relajación : paseos, piscina, juegos al aire libre … pero también playas libres.

Isabelle Gravillon

© revista infantil

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