No es muy alto … ¿es molesto?

Su hijo es del tipo «edificio pequeño», pero hasta ahora no le ha preocupado su tamaño. Además de ampliar la brecha con sus compañeros … También te preocupas por ti y por tu hijo. Asesoramiento de la Dra. Béatrice Di Mascio, pediatra en París.

¿A quién le molesta?

  • Tu niño. Empieza a fijarse en su cintura. Se compara con sus amigos.
  • Tú. Su tamaño se convierte en uno de tus principales problemas. Temes que se sienta cohibido. ¿Y si hubiera pasado por alto un problema de salud?

CASO POR CASO LA SOLUCIÓN

Tiene que lidiar con su herencia

  • Hoy en día, los niños son mayores de dos o tres generaciones, especialmente gracias a factores dietéticos y ambientales más favorables. La poda, sin embargo, es parte del legado que le transmite a su hijo.
  • Si no eres un gigante en la familia, hay pocas posibilidades de que la tabla de crecimiento de tu descendencia alcance su punto máximo.

Lo que hay que hacer

  • Dale la mayor oportunidad posible de obtener pulgadas. Haz una dieta rica y variada. Enséñele a ponerse de pie.
  • Resiste la grandeza del culto. ¡Cultiva su diferencia y toma tu ejemplo! Ustedes, sus padres, son la prueba de que podemos prosperar incluso cuando no somos muy viejos.
  • Qué decirle. “En la vida, no es tu tamaño lo que te convierte en una persona notable y realizada. «

El tiene un crecimiento perezoso

  • Los huesos de su bebé pueden crecer lentamente por razones menos genéticas. Esto induce una brecha entre su edad real y sus piernas y explica su curva de crecimiento.

Lo que hay que hacer

  • Para verificar esto, el pediatra tomará una radiografía de la muñeca izquierda para determinar la edad ósea de su hijo. Si el estudio muestra que es menor que su edad real, por ejemplo, ocho años para un niño de 10 años, esto indica que se conserva el potencial de crecimiento. Solo tenemos que esperar.
  • Por el contrario, si la edad ósea es igual o superior a la edad real de su hijo, su médico lo derivará a un endocrinólogo para que le realice más exámenes.
  • Qué decirle.«No te preocupes, yo me ocuparé de tu talla de cuento. Deberías hacerte una radiografía de muñeca para comprobar que todo está normal».

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